1. Presentación. Trabajar en equipo como dpto. y promover una gestión compartida

Todos sabemos que la puesta en marcha de este Departamento es relativamente reciente, como lo son las Áreas de Didácticas Especiales en la Universidad española. Con todo, se ha experimentado una notable renovación generacional en los últimos años, lo cual unido al hecho de la promoción y estabilización del profesorado, nos sitúa en un horizonte de progreso en el que hay que seguir trabajando. Así, el Departamento ya cuenta con un CU, numerosos Titulares de Universidad (no TEUs, como antiguamente), 29 doctores (78 %) frente a 8 (22%) que aún no lo son, todo lo cual era algo inimaginable solo diez años atrás. Los profesores más veteranos podamos dar testimonio de la precariedad y, por qué no decirlo, de la minusvaloración que sufrimos en las primeras etapas, mientras que ahora -pese a tener una trayectoria aún corta si se compara con otras áreas de conocimientos- sí parece que ya estemos jugando en la “misma liga”. Además, la pandemia ha puesto el foco en la sanidad y la educación y por tanto la formación del profesorado será un tema clave, y nuestro papel se acrecentará, si sabemos aprovechar las oportunidades.

La estructura universitaria ha establecido que el Departamento sea la estructura básica de docencia e investigación y, por ello, no debe concebirse solo como una unidad de gestión sino como unidad que cuenta con sus propios proyectos e iniciativas departamentales. En esta perspectiva, debemos trabajar más en equipo como Dpto., y no solo como Áreas. De hecho, hay temáticas inclusivas (por ejemplo en torno a la educación patrimonial, mediática, etc.) susceptibles de interesar a las dos áreas y que harían posible el trabajo conjunto de profesores de ambas áreas. Eso nos daría la posibilidad de abordar iniciativas comunes, eventos, proyectos de innovación, etc. que favorezcan además a profesores de las dos áreas, y en eso la Dirección de Dpto, las Áreas, los Grupos de Investigación deberían cooperar más estrechamente.

Esta cooperación no obsta para que el Departamento reconozca que, al impartir didácticas específicas, está conformado por áreas y profesorado con especializaciones muy diferentes, las cuales deben ser consideradas a la hora de la petición de plazas o de la contratación de profesorado. En concreto, el concepto de sub-área debe ser tenido en cuenta, aun cuando no exista desde el punto de vista oficial. En nuestro Departamento la especificidad de estas (sub)áreas es una evidencia y su ignorancia puede generar situaciones injustas y que minen la convivencia interna. Hay que insistir periódicamente con el Vicerrectorado en el sentido de que el profesorado de didáctica del español, de didáctica de francés, de didáctica del inglés, de didáctica de la geografía, de didáctica de la historia y de didáctica de la religión no es intercambiable, y que entender esto es requisito para garantizar la calidad de la enseñanza que se nos exige.

Así pues, la Dirección del Departamento no la concibo solo como una función de gestión y administración, sino de mediación en estos proyectos e iniciativas innovadoras e investigadoras, que compartamos el mayor número posible de miembros del Departamento, respetando siempre la libertad de cátedra y las iniciativas que a título individual o de grupo de investigación se puedan emprender. En suma, tenemos que crecer como Dpto. en todos los frentes, gestión, docencia e investigación, por eso, por eso propongo pedir la incorporación de un Subdirector/a, así como de PAS, y fomentar acciones que nos lleven a recibir Becarios, Profesores o Investigadores Visitantes, etc.  

En esta dirección, no son muy útiles dinámicas involutivas que pongan el foco en identidades ligadas a factores de campus, de áreas o de situaciones administrativas del profesorado. El equipo es siempre más que la suma de las partes, y el trabajo en equipo al final siempre redundará en beneficio de todos. Los intereses legítimos y los conflictos posibles no se deben orillar o ignorar, pero hay que encauzarlos con las herramientas que tenemos, por ejemplo, las Comisiones creadas, con el diálogo y con la generosidad por parte de todos. El Dpto. debe ser ante todo una unidad de convivencia.